Blog de viajes caribeños

El famoso Pozo Azul de Minca

Entre los viajeros, Minca se conoce como un destino de aventura y naturaleza. Avistamiento de aves, caminatas, tures en bicicleta, fincas cafeteras, cascadas y pozos de agua cristalina están en la oferta. La mas famosa de la todas las “atracciones” es sin duda el Pozo Azul, una formación natural enclavada en estas montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta, que hace las veces de una piscina de agua fresca y helada.

La experiencia no es la misma si no se recorre el camino a pie. Son 3 kilómetros de caminata en ascenso, con un descenso al final, que ofrece lindas vistas de la Sierra Nevada y te permite apreciar en primera persona las singularidades del lugar, interactuar con la gente y respirar la naturaleza. Al final del recorrido se tiene la sensación de que uno se ha ganado su tiquete de ingreso a aquel pozo de agua pura y refrescante, que alivia el cansancio y el calor.

Nos fuimos con mis papas y mi hermano (estaban de visita en el Caribe) temprano en la mañana, aprovechando el aire fresco de las primeras horas del día. Aunque no lo suficientemente temprano, a decir verdad. La noche anterior la habíamos pasado en Minca, pero a pesar de ello fue imposible salir antes. A veces es difícil hacerle entender a la gente acostumbrada a la ciudad que en lugares como éste las actividades las marca la intensidad del sol, y que por eso los días en tierra caliente comienzan temprano. Igual estaban de vacaciones.

Desayunamos café orgánico de la Sierra Nevada, arepas de maíz que nos hizo Margarita, la anfitriona de nuestro hostal, y mermelada de mango casera. En el camino de bajada al pueblo nos aprovisionamos con mangos dulces y pequeños, que en estos meses del año cubren el piso de Minca.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA¿Cómo llegar al Pozo Azul? Fácil, simplemente hay que seguir la vía pavimentada, derecho hacia la montaña. Las gotas de lluvia de la noche anterior humedecieron el ambiente, generando una sensación térmica mayor a la real. Fuimos despacio, tratando de apreciar la inmensidad de aquel paisaje constituido por la formación montañosa litoral mas alta del mundo, que alcanza los 5.775 metros de altura. Nos imaginábamos los picos nevados, allá arriba en las nubes, que según han denunciado los científicos e indígenas que habitan estas zonas ya no tienen nieve.

Mi hermano Felipe, atrás la Sierra Nevada.

MInca Sierra

El canto de los pájaros nos acompañó en gran parte del camino. Buscaban refugio para pasar el medio día. En la carretera lo que mas había era motos que subían y bajaban con pasajeros, la mayoría habitantes de las veredas cercanas, niños que salían del colegio y otros pocos turistas extranjeros. También camionetas 4×4 cargadas de frutas, café y perejil, y otras con bicicletas en el techo y turistas a bordo. También nos encontramos uno que otro campesino a mula, que bajaba a vender sus productos en el pueblo. De Minca se dice que es la despensa del Magdalena.

Minca Campesino 1

La primera parada fue en una tienda de guadua, que funciona de asadero “atendida por su propio dueño”. Olvidamos llevar agua, solo ofrecían cerveza y gaseosas. Optamos por la primera. A los 30 minutos de caminata nos encontramos con un aviso que anunciaba que estábamos en buen camino hacia el Pozo Azul. Lo malo fue que justo en ese momento llegó un bus lleno de turistas, aniquilando por completo nuestras esperanzas de tener un momento de tranquilidad en aquel lugar alejado de todo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Minca cacoAhí fue cuando me acordé del italiano que había conocido tiempo atrás, en otra visita a Minca, quien decidió irse a vivir al lado de la rivera y construir su propia casa allí. El nos había llevado a un pozo “privado” que colindaba con su parcela. Aunque él no estaba, la encargada de la obra nos dejó pasar. El descenso hacia el río estaba lleno de plantaciones de cacao, café y mangos maduros que obstaculizaban el camino. Así hicimos tiempo mientras los otros turistas se bañaban en Pozo Azul.

Este es el pozo del italiano.

Minca pozo

El baño nos ayudó a refrescarnos y a coger fuerzas para lo que faltaba de camino que en realidad no era mucho. Vimos un cultivo de lechuga crespa (verde y morada), bichos raros en las plantas y estos dos árboles en posición extraña, uno como asfixiando al otro.

Minca arbol

Cuando llegábamos el grupo que encontramos antes iba de regreso a su bus. ¡Felicidad! Volvimos a sumergirnos en esas aguas petrificadas del río Minca, pero ahora en el famoso Pozo Azul con la gratitud de haber llegado al lugar prometido. Sobre la belleza de este lugar mejor véanlo ustedes mismos.

Mis papas disfrutando de las aguas de Pozo Azul.

Minca Pozo Azul

 

Otras entradas sobre Minca:

Pura naturaleza en Minca, sobre la aventura motorizada con mi hermano en las Cascadas de Marinca.

Café de Colombia caribeño, si eres un amante del café colombiano tienes que ir a conocer la Hacienda La Victoria de las mas tradicionales dela región, funciona desde 1892.

Sierra Arriba, Minca el pueblito de 500 habitantes situado en las montañas de la Sierra Nevada de Santa Marta.

2 Responses to “El famoso Pozo Azul de Minca”

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