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Lecturas reales

En el ala noreste del palacio real de Estocolmo reposan los más de 100.000 volúmenes que conforman la biblioteca de la dinastía Bernadotte. Un gran salón en el que se encuentran colecciones personales de cada uno de los reyes, fotografías de la familia real, mapas, partituras musicales y joyas literarias que datan desde el siglo XV.

En el caso de la realeza sueca, uno de los tesoros que han logrado acumular a lo largo de los siglos son los libros. El mayor coleccionista fue el Rey Oskar II (1872-1907), quien nunca dejó la costumbre de hacer anotaciones en sus lecturas, de ahí que la mayoría de sus ejemplares estén llenos de garabatos, hechos con su propia letra y que develan el tipo de intelectual que era. En Erik XIV, el drama histórico del autor radical sueco August Strindberg, el rey apunta: “El drama no puede ser mostrado sin vergüenza”, luego añade “Strindberg es un genio, pero también lo es el diablo”.

Su colección es la más numerosa con la que cuenta la biblioteca de la dinastía Bernadotte, la familia que desde 1818 está en el trono, su primer rey fue Karl XIV Johan, quien fue uno de los mariscales de campo de Napoleón. En la actualidad la biblioteca es también un museo abierto al público, y cuenta con un total de 100.000 volúmenes que tapizan el ala noreste del palacio real, en pleno centro de Estocolmo.

Los libros de los reyes están ubicados en la planta baja y los de las reinas en el balcón. Cada una de las colecciones personales está agrupada según el nombre de su antiguo dueño. En el lugar también se encuentra un archivo de más de 500.000 fotografías que dan cuenta de los principales eventos y personajes de la familia real; cerca de 1.000 mapas, entre ellos un atlas publicado en 1664, con cientos de cartografías e ilustraciones coloreadas a mano, así como un mapa de Francia, que data de 1800 y que trajo consigo del país francófono el mismo Karl XIV Johan; 6.000 partituras musicales y cerca de 2.500 páginas ilustradas.

Una de las colecciones más interesantes –en total 10.000 ejemplares– es la del Rey Gustaf VI Adolf (1950-1973), cuya fascinación se centró en los libros en inglés. La primera edición de la primera obra publicada por Charles Dickens, Los papeles del Club Pickwick, ilustrado por Hablot Knight Browne, es una de sus tantas joyas literarias. El rey también poseía una serie de libros de pequeño formato, entre los que se encuentra una edición especial, con facsímiles pintados a mano, de los antiquísimos y lujosos relojes de la colección Pierpont Morgan. Otro de sus grandes tesoros es el Vitae illustrium virorum, el libro más antiguo de la biblioteca Bernadotte, de autoría del biógrafo griego Plutarco, que data de 1478. Un gran relato sobre las vidas de los hombres más famosos de la antigua Grecia, entre ellos Cicerón, Homero y Aristóteles.

Entre reliquias

Arvid Jakobsson es uno de los tres bibliotecarios encargados de custodiar el archivo de la dinastía Bernadotte. Su trabajo consiste en catalogar las colecciones históricas, asegurarse de que los libros más antiguos se conserven en perfecto estado y ayudar a los investigadores en sus búsquedas. Para este especialista en la historia de la realeza sueca, la colección con más leyenda es la que perteneció a los reyes Gustav III (1772-1792) y Gustav IV Adolf (1792-1809), conocida como la colección Vasa.

“El reinado de Gustav III fue como una especie de época dorada en la vida cultural de Suecia. Él fue asesinado en un baile de máscaras en 1792, y luego su hijo declaró la guerra contra Rusia, siendo forzado a abdicar el trono en 1809 y mandado al exilio con los libros de su padre. Estos fueron heredados por su hijo Gustaf, príncipe de Vasa y finalmente terminaron en las colecciones reales de la corte de Sajonia. Finalmente, después de la I Guerra Mundial vuelven a Suecia, ¡luego de 100 años en el exilio!”, cuenta Jakobsson.

Visitar aquel gran salón del palacio real en donde se encuentra la biblioteca real es como trasladarse a la mente de quienes han liderado Suecia en los últimos tres siglos. Sus libros permanecen congelados en el tiempo como prueba de los gustos, aficiones, excentricidades y temas de interés de los miembros de la dinastía Bernadotte.

*Publicado en la revista Dinero & Estilo, todos los derechos reservados a Publicaciones Semana.

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